lunes, 8 de febrero de 2016

Cooperando en lo cotidiano

A veces la vida está llena de injusticias. Ante ellas podemos "cabrearnos", protestar, o bajar los brazos y rendirnos...Pero también podemos cooperar entre nosotros.
Hace unas semanas, una buena amiga de mi hijo, ante un cambio de trabajo de su padre y los consiguientes viajes que ello suponía, se veía abocada a abandonar la música. Nadie iba a poder llevarla a Málaga, tras el incumplimiento de la Junta de Andalucía (¿firmas, por favor?). No lo permitimos. Su horario coincide  en parte con el de mi hijo. Hay, pues, una plaza adjudicada para ella en nuestro coche. Sí o sí. No hay opción. Si las personas no nos ayudamos cuando la vida "achucha", ¿vamos a esperar a que un político nos resuelva la "papeleta"? ¿Cuántos niños deben abandonar sus sueños y renunciar a su talento porque para las instituciones no somos más que números, o mejor dicho, votos, en una campaña electoral?
Sin embargo no todos estamos preparados para cooperar y ayudarnos en lo cotidiano. Hace unos días, esperando a varios chavales para llevarlos a todos juntos a las clases de Málaga, observé en un coche aparcado a un par de estudiantes que debían hacer el mismo recorrido y a la misma hora, porque me sonaba su cara del conservatorio. Me acerqué para presentarme, ofrecer compartir desplazamientos e intercambiar teléfonos en caso de necesidad. Caras de rechazo y desconfianza. NO rotundo. Mejor seguir siendo unos completos desconocidos ¿Por qué ese miedo a ayudarnos? ¿Por qué nos cerramos al prójimo? ¿De verdad pensamos que sólo desde las Administraciones y desde los políticos se van a resolver nuestras dificultades?
Nuestros hijos estudian música en un pequeño conservatorio de nuestra comarca. Por una falta de eficacia al organizar el profesorado, sólo pueden hacerlo hasta los 14 años. Y con esa edad, se ven obligados a desplazarse 40 kilómetros de ida y otros 40 kilómetros de vuelta de 2 a 4 veces en semana. Muchas familias nos "cabreamos". Otras protestamos. Y gracias a ello, en mayo, logramos que la Junta de Andalucía nos hiciera caso y se extendieran en dos años los estudios musicales, para que ya con 16 años, los chavales pudieran compatibilizarlo con el bachillerato musical y desplazarse ya solos a Málaga con una edad más razonable. Pero ese compromiso lo hicieron en campaña electoral, y después no lo han cumplido. Todavía más cabreo, más protestas, y sobre todo muchas "bajadas de brazos". En concreto el 50% de los alumnos que se matricularon para seguir estudiando en la comarca este curso, tras la promesa de mayo de los políticos, se han visto obligados a abandonar sus estudios ante la imposibilidad de desplazarse a Málaga. Cristina, José Antonio, Ana, Isabel y un largo etcétera a lo largo de los años se han visto obligados a abandonar tras 6 años de estudios musicales, por la negligencia e inoperancia de nuestros políticos de la Junta de Andalucía. La razón puede ser económica para asumir esos desplazamientos. O puede ser de incompatibilidad con los horarios laborales de los padres. Pero sea cual sea la razón, sus talentos se convierten en sueños rotos. Y no podemos evitar pensar cuántos de ellos podrían haber seguido estudiando música, si las familias nos ayudáramos un poco más.
Por eso hemos pensado que es bueno seguir alzando la voz y exigiendo que se cumpla lo prometido. Y mucho más cuando es justo, necesario y sin coste. Pero en paralelo, es crucial que nos organicemos. Y por eso hemos creado un FORMULARIO para que, a quienes les coincidan días y horarios, puedan compartir desplazamientos, y nadie deba abandonar sus sueños por una pequeña falta de cooperación entre nosotros. ¿Te apetece cooperar en lo cotidiano? Ahorremos dinero, tiempo y conozcámosnos mejor. Dejemos de ser desconocidos.


3 comentarios:

  1. Me parece una idea genial y seguro que a medida que se vaya apuntando gente, otros se irán animando.

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  2. Ideas como estas son geniales y muy necesarias. Una buena solución y una buena lección para nuestros hijos en los tiempos q estamos. Ah, y para los políticos....

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  3. Una gran idea .si todos aportásemos nuestro granito de arena, puede que muchos niños no hubiesen tenido que abandonar su amor por la música. Gracias Rafael por aportar el tuyo .

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